GUÍA PRÁCTICA DE MAMÁ: 4 REMEDIOS CASEROS PARA LA GRIPA

GUÍA PRÁCTICA DE MAMÁ: 4 REMEDIOS CASEROS PARA LA GRIPA

¡La semana pasada estuvimos en cuarentena! Con los cambios de clima y el aire acondicionado del hotel en Panamá, uno de esos virus que siempre andan por ahí nos dio tres vueltas.

La primera en caer fue Leti, pero no le dio muy duro. Solo le subió fiebre una noche, todavía está un poco afónica y es una fábrica de mocos, pero de ahí no pasó. Ha estado con buen ánimo y su apetito está tan bien como siempre.

Cuando Leti se pone maluca, el primer paso es observarla. Aunque es una lora parlanchina, cuando está indispuesta la mejor forma de saber cómo se siente es viéndola. Si está inapetente o sin ganas de jugar, mamá empieza a preocuparse. 

La mayoría de las veces, consultamos al doctor y somos fans número 1 del médico domiciliario. Una vez el médico la ha revisado y nos da el tratamiento a seguir, empezamos también con los “remedios caseros” para evitar que el virus se esparza y ayudarle a sentirse mejor lo más rápido posible. Estos son mis 4 favoritos:

1.    Cebolla cabezona:

La única vez en que información que nos llegó por una cadena de WhatsApp sirvió para algo. Poner cebolla cabezona partida en cuartos en la habitación de Leti en la noche, es la primera acción contra los virus.

Si, toda la casa queda oliendo a ají de empanada, pero no nos importa porque es súper efectiva. La cebolla absorbe las toxinas e impurezas en el ambiente y además por su olor fuerte despeja las vías respiratorias.

He leído en muchos otros blogs, que hay mamás que ponen rodajas de cebolla en las medias a la hora de dormir, pero yo nunca lo he intentado. (Si alguien por aquí lo hace ¿Me cuenta?) Pero el punto es que es tan mágica que Leti la pide, muchas veces antes de dormirse nos dice: ¿Me ponen cebollita en mi cuarto? 

2.    Difusor con Eucasol:

Hace unos meses que tenemos el purificador de ambiente de Hyla y la verdad es que lo amamos. Siempre está en la habitación de Leti y la prendemos por lo menos 1 vez al día. Cuando estamos resfriados, le agregamos 2 “sprays” de Eucasol de Just y lo prendemos en intervalos de 1 hora durante todo el día.

3.    Baños con sal de Epson: 

Aunque no son nada nuevos, los descubrimos hace poco. Estos los hacemos regularmente para desintoxicarnos, pero evitamos hacerlos cuando Leti tiene fiebre. En la tina (o en la piscina inflable en nuestro caso) ponemos 3 cucharaditas de sal de Epsom, para niños que pesan menos de 30 kilos.

Luego ponen a llenar la tina con agua caliente para que la presión ayude a disolver la sal. Idealmente el baño debe ser de 20 minutos y les recomiendo darle agua después, porque el detox les puede dar muchísima sed. (La sal de Epson la consiguen en cualquier droguería).

4.    Cojines para la tos:

Este es probablemente el más obvio de todos, pero, con la alergia respiratoria de Leti ha sido un salvavidas. Cuando tiene mucha tos, le ponemos un par de cojines pequeños debajo del colchón a la altura de la cabecera. Si sus chiquitos duermen en cama sin barandas, como la mía, les recomiendo poner una colchoneta o una barrera, porque se ruedan más fácil de la cama.  

Estos remedios sirven para toda la familia así que espero que les parezcan útiles y que me cuenten ¿Qué remedios caseros usan ustedes?