BUSCANDO MI MEMORIA.

BUSCANDO MI MEMORIA.

Si soy totalmente honesta con ustedes nunca he tenido una memoria prodigiosa. Digamos que hace unos años, tenía una memoria promedio.

Pero desde hace un tiempo, a medida que aumentan los ítems en mi lista de responsabilidades mis olvidos pasaron de ser comunes como dejar el celular entre el carro u olvidarse del nombre de alguien que acababa de conocer, a niveles más avanzados.

Olvidarme por completo de una reunión, no acordarme de lo que alguien me dijo o acordarme de algo  importante que tenía que hacer al final del día, se ha vuelto algo común.

Estos olvidos, que podrían ser más una falta de atención y concentración más que cualquier otra cosa, ya me han causado problemas, por eso tuve que tomar medidas un poco extremas.Antes solo usaba una agenda para programar mis reuniones, ahora mi agenda es más un diario en donde en muchas categorías, muchos colores, sellos y stikers anoto absolutamente todo.

Pero justo cuando creía que había encontrado la solución a mis problemas de memoria, paso algo que ni siquiera sabía que existía: Pregnancy brain. Y ahí si Dori en buscando a Nemo, me quedo en pañales. Y es que dentro de las muchas cosas que pasan en el embarazo están los lapsus de falta de memoria. En otras palabras, se me olvida todo, y quedo patinando en la mitad del camino buscando mi memoria.

Haciendo compras con mi mamá y mi hermana la semana pasada, cuando llegue a la caja y la señora me pidió mi numero de cédula para acumular puntos, me quedé en blanco. Me volteé a buscarlas y les dije: ¿cómo es el número de mi cédula? la cara que hicieron no se puede describir con palabras.

Pero eso no es nada, la otra noche, me acosté en la cama y le dije a mi esposo: “amor, se me ocurrió que podríamos poner unas repisas en el cuarto de la bebé para los juguetes”- él conteniendo un poco la risa me contesto “amor, esa idea ya se te había ocurrido, es la tercera vez que me la dices”. Señores y señoras literalmente se me olvida lo que digo.

Ahora me puedo ganar el premio a la persona con más conversaciones inconclusas en Whatssapp, escribo los mensajes y se me olvida mandarlos, a veces incluso se me olvida que los leí. Puedo durar el día entero subiendo una foto en Instagram, porque se me olvida espichar el botón de compartir. Se me olvida que hice la lista de las compras y llego a la casa con la mitad de las cosas que necesitaba. Se me queda mi agenda en todas partes y no logro, por más que lo intente, acordarme de lo que tenía que hacer.

Afortunadamente esta “mom-nesia” es absolutamente pasajera, y debo confesar que ya me parece chistoso que se me olviden las cosas. Cuando tengo un olvido por lo general lo sigue un ataque de risa incontrolable. Como las listas en papel no sirve de nada, ahora pongo, cuando me acuerdo recordatorios en el celular. Pero hasta ahora el mejor remedio que he encontrado es decir en voz alta  lo que voy a hacer y lo que está pendiente, así me puedo voltear con tranquilidad y preguntar ¿qué era lo que iba a hacer?

 

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