EL MIEDO ES LO ÚNICO QUE NO NOS DEJA PELEAR.

EL MIEDO ES LO ÚNICO QUE NO NOS DEJA PELEAR.

El miedo es lo único que no nos deja pelear, es la frase favorita de mi papá cuando de tomar una decisión o hacer un cambio se trata. Con el tiempo descubrí que no hay nada más cierta.

Cuando somos niños le tenemos miedo a cosas como payasos, o cuadros de payasos, ratones, o culebras pero cuando crecemos le tenemos miedo a cosas más intangibles, el fracaso, la soledad e incluso la muerte.

Hace unos meses me reencontré con uno de los miedos de mi infancia: El peluquero. Como a todas me ha pasado que quería “despuntarme” el pelo y termine con el honguito. Esta vez como toda una mujer adulta y casada, ocultando mi miedo con una risa nerviosa, llegue a la peluquería con metro en mano. Quería que me cortaran exactamente 18 centímetros ni mas ni menos.

Después de parar a Jorge, 2 veces antes del primer tijeretazo, le gane la pelea a mi miedo. Descubrí que a pesar de que pensaba que era heredera de Sansón, no me morí cuando me cortaron el pelo y hoy 2 meses después estoy pensando en cortármelo un poquito más.

Sin importar la edad o la importancia de la decisión que tenga que tomar, sin excepción el miedo hace su entrada estelar. De la pelea con mis miedos, aprendí que no hay estrategia para ganar, lo único que queda es hacer las cosas desde el corazón y pensar que en la mayoría de los casos las consecuencias no son tan graves como las imaginamos.