NADIE ES TAN FEO COMO SU FOTO DE PASAPORTE.

NADIE ES TAN FEO COMO SU FOTO DE PASAPORTE.

Todo el mundo dice que sale feo en su foto de pasaporte, pero yo estoy dentro del selecto grupo de personas que sale HORRIBLE.

En verdad no se en qué estaba pensando cuando recibí la foto y pague por ella o si tuve un momento de ceguera cuando la entregué para mi pasaporte.

Lo peor del caso es que ni siquiera parezco yo, al punto de que cuando paso por inmigración la gente duda si soy yo o no. Por eso creo que debería haber una ley universal que aclare que nadie es tan feo como su foto de pasaporte.

Yo consiente del crimen que es mi foto, hago todo lo posible porque nadie la vea, y nadie incluye a mi esposo. Logré viajar a México en nuestra luna de miel, sin que la viera, pero esta semana, mientras preparamos los papeles para pedir la visa, la foto salió a la luz. Mi reacción cuando me di cuenta que tenia mi pasaporte en la mano y lo estaba abriendo, fue un poco menos dramática que la de Dorian Gray y su cuadro, pero estuvo cerca. Según él la foto no es tan grave, por algo dicen que el amor es ciego, y trata de consolarme diciéndome que puedo cambiar mi pasaporte cuando quiera y que las fotos de los documentos son las más feas que uno puede tener.

Por ahora la posibilidad de cambiar mi pasaporte está descartada, pero encontrarme con mi otro yo, esa que sale en mi pasaporte me hizo replantear mi estrategia a la hora de tomarme las fotos de los documentos. Porque toda regla universal tiene su excepción. Si de entrada ya voy perdiendo por el formato, la luz, la cámara y el personaje que no puede espichar la tecla shift mientras cambia el tamaño de la foto, entonces lo mínimo que puedo hacer es pasarme por la peluquería antes, revisar la foto 10 veces cuando me la muestren y de ser posible que alguien más la vea y si no me gusta, decir sin pena y con una sonrisa ¿será que me puede tomar otra?

 

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