Trucos para mamás: 9 formas de descansar

Trucos para mamás: 9 formas de descansar

 

Estoy segura de que todas las mamás hemos recibido el siguiente concejo: “duerme cuando el bebé duerme” y la verdad es que es un concejo súper efectivo, hasta que te vuelves mamá por segunda vez. Cuando tienes otro u otros niños que cuidar, las siestas del bebé se convierten en tiempo para ellos. Deja de ser el “happy-hour” de mamá para convertirse en el espacio para cuidar y consentir al hermano mayor.

¡Pero eso no significa que ahora no tengamos tiempo para nosotras! Si, es verdad que es más reducido y un poco más difícil de encontrar, pero la buena noticia es que además de dormir hay muchas formas en las que podemos recargarnos para ser la mamá que soñamos.

Por eso cuando me encontré un post en la cuenta de @mindfull_mamas supe que tenía que compartirles esta información. Básicamente nos recuerdan que, aunque dormir es la forma más obvia de descansar hay otras actividades, 9 en realidad, que nos recargan tanto como una buena siesta.

  1. Tiempo fuera: ¡No estoy hablando de tiempo fuera para los niños! Estoy hablando de tiempo fuera para nosotras, tomar 10 o 15 minutos en que los que alguien cuide de los niños mientras te das un baño o te tomas ese café caliente.

 

  1. Ser improductivo: En mi caso, apenas Leti, que es la última en acostarse, cierra los ojos, empieza una especie de carrera contra reloj para hacer 1.000 cosas antes de mi hora de dormir. Alistar los materiales de las clases, recoger reguero, hacer comida, estudiar, escribir y tener un espacio para compartir con Migue. Al final de la maratón termino rendida y con la sensación de que no hice nada por mi. Pero desde que leí ese post, una que otra noche he tomado ese tiempo para no serproductiva. Es decir que me siento en el sofá a ver películas o series, o me quedo en el celular. Al principio me sentía culpable de no “aprovechar” el tiempo, pero ahora me doy cuenta de que es una gran manera de invertirlo, en mí para variar.

 

  1. Permiso para no ser útil: Este lo he podido aplicar únicamente en los fines de semana. Cuando literalmente dejo a los niños en la piscina con el papá, los tíos, los abuelos y me acuesto en una asoliadora o me siento a echar chisme con mi hermana. Es diferente al ser improductivo, porque en este tiempo los niños están despiertos y podría estar cuidándoles osea “siendo útil”.

 

  1. Conexión con el arte o la naturaleza: Esta todavía no la he aplicado, pero me imagino saliendo a caminar o sentándome un rato a pintar mandalas.

 

  1. Tiempo a solas: Una de las primeras cosas que “perdemos” al convertirnos en mamás es la posibilidad de hacer las cosas más simples a solas. Ir al baño, bañarse o hablar por teléfono, sin interrupciones. Una vez al día intento hacer una de estas cosas yo solita.

 

  1. Un receso de las responsabilidades: 2 veces a la semana durante 45 minutos me desconecto de todas mis responsabilidades. No hay trabajo, horarios, tareas, niños nada más que una raqueta. Después de mucho, muchos años, ¡estoy practicando un deporte! Esta es una de las cosas que más disfruto ahora que Joaquín está más grandecito y podemos pasar un ratito separados.

 

  1. Quietud para desestresarse: En las mañanas, antes de que lo niños se despierten me regalo 10 minutos para hacer mi meditación favorita del mundo. La hago usando el app de Insight Timer y se llama “Just for today” ¡Se las súper recomiendo! Este es un tiempo diferente al tiempo fuera, porque es fijo.

 

  1. Tu lugar seguro: Este espacio seguro esta muy ligado a nuestra salud mental. Debido al desequilibrio hormonal, la posibilidad de vivir una depresión post parto o algún tipo de ansiedad es muy alta. Por eso es clave tener un espacio en donde podamos hablar libremente de nuestras emociones, de nuestras frustraciones, miedos e inseguridades, con alguien que no nos juzgue y nos pueda ayudar. No necesariamente debe ser un psicólogo, si lo es mejor, pero puede ser una amiga o una comunidad.

 

  1. Tiempo en casa: Aunque ahora en nuestra realidad Covid, nuestra casa se convirtió en parque, colegio, oficina y otras cuantas cosas, pasamos mucho tiempo en ella. Pero antes en mi caso, estaba allá casi que solo para dormir. Pero esto me recordó que la casita es mi lugar favorito y me aseguraré de que cuando las cosas vuelvan a su ritmo habitual, haya espacios para que yo pueda disfrutarla. Un plate-date con los Tios, una pijamada en la casa de una amiga o un fin de semana en la finca, van a ser la excusa perfecta para hacerlo.

 

¿Qué tal si hacemos un reto y nos proponemos tener estos espacios al menos 1 vez al día?