Ansiedad de separación ¿Qué es y qué podemos hacer?

Ansiedad de separación ¿Qué es y qué podemos hacer?

Seguramente has escuchado el término o mejor aún lo has vivido. Ese momento en que te alejas 2 metros de tú bebé y empieza un ataque de llanto y angustia descontrolado. Tu bebé no quiere que te alejes de él, ni siquiera para ir al baño y de repente te estás preguntando: ¿Será que hice algo mal? ¿Lo estoy malcriando? ¡No te preocupes! Nada malo esta pasando con tú bebé, simplemente están alcanzando un milestone en el desarrollo de tú bebé. 

A partir de los 4 y 5 meses, los bebés empiezan a desarrollar el sentido de la "permanencia del objeto" aunque suena un poco complicado, esto quiere decir que tú bebé está empezando a entender que las personas u objetos,  siguen existiendo aún cuando no los puede ver. En otras palabras entienden que mamá o papá se pueden ir sin el.

¡Si nos ponemos en su lugar es totalmente entendible que al verte salir por la puerta sientan que es el fin del mundo! Al no tener noción del tiempo, no saben si te vas a alejar de el 5 minutos mientras vas al baño o te si te irás todo el día a la oficina. Si bien cada día son más independientes, eso no quiere decir que no se sientan inseguros cuando se separan de sus papás o cuidadores. 

Es probable que empiece a llorar cuando lo acuestes en su cuna, o que solamente quiera que lo cargues tú y te lo hace saber agarrando tu pelo o ropa fuerte cuando alguien más intenta cogerlo. Su angustia es real y totalmente justificada, además del vínculo emocional que los une, no debemos olvidar de una carga instintiva importante. Los bebés saben que su supervivencia depende de su mamá, papá o cuidador principal, y hará lo que esté a su alcance para tenerte a su lado. 

Aunque es bastante común, no todos lo niños atraviesan esta etapa  y no hay una edad exacta en que puede aparecer la ansiedad de separación. Es cierto que entienden este concepto desde los 5 meses, la mayoría de las veces aparece con más fuerza a partir de los 8 meses. Sin embargo hay niños en los que aparece mucho más adelante alrededor de los 18 meses o incluso hasta los 2 años. De igual forma hay niños que superan esta fase rápidamente mientras que otros tardan un poco más.

En nuestro caso Joaquín hace un par de semanas que empezó a mostrar algunas señales, es un experto en abrazarme y agarrar fuerte mi ropa cuando intento ponerlo en el suelo, y es un experto en esquivar los brazos que intentan alejarlo de mamá o de papá. Otras veces no es tan sutil y sus gritos se pueden escuchar desde la portería cuando voy a la cocina a traerle algo o cuando necesito ir al baño. Así que si estás pasando por esta etapa te entiendo 100% - es difícil porque aparece justo cuando sentías que tenias un poco más de autonomía y sobre todo porque no hay nada peor que escuchar que te llaman entre lágrimas. 

Si estás preguntando qué puedes hacer te comparto estos 5 trucos que me hacen la vida más fácil en esta etapa:

1. Llénate de paciencia y recuerda que esta también es un cambio TEMPORAL: Sé que estas cansada, que te puedes sentir culpable y agobiada, pero no te olvides que tu bebé seguirá creciendo y superará esta etapa. Disfruta esa sensación de que para tu bebé eres el centro del universo :)

2. El momento es todo: ¡Nadie conoce mejor a tu bebé! Si sabes que está cansado, inquieto o tiene hambre, evita separarte de él en esos momentos.

3. Mantén la calma: Piensa que si para ti que entiendes perfectamente lo que pasa es difícil, para tu bebé que apenas esta conociendo el mundo, debe parecer imposible. Así que dale todo tu amor, consuélalo, explícale y acompáñalo.

4. La práctica hace al maestro: Juega con el a las escondidas o a "peekaboo" para que pueda aprender que aunque mamá se va, siempre regresa.

5. Prepáralo para despedirse: No lo engañes, déjale saber con anticipación que vas a salir, en lo posible intenta que no sea sorpresivo para el.

 

¡Mucho ánimo mamá!