Historia de lactancia: Joaquín

Historia de lactancia: Joaquín

Quiero contarles mi segunda experiencia con la LME. Cómo les conté en un post anterior mi lactancia con Leti, fue un proceso muy doloroso y frustrante. A pesar de todo mi esfuerzo solo logré hacer lactancia mixta 3 meses. Desde que nos enteramos que Joaquín venía en camino, empezamos a buscar apoyo en el tema. La lactancia se convirtió en un reto personal, no quería dejar de vivirla al menos con uno de mis hijos.

En esta búsqueda encontré a Lili Umaña, a las 32 semana tuve mi primera consulta y por fin sentí que estaba preparada para enfrentarme de nuevo a la lactancia. Con Leti, “perdí la batalla” al mes. Cuando en su primer control le mandaron fórmula porque no había ganado peso suficiente. Con Joaquín la “perdí” desde el día en que nació.

La primera noche accedimos a que le dieran fórmula, porque este hombrecito nació con ganas de comerse el mundo y el calostro que me salía era muy poco. Una vez más la frustración y la culpa llegaron a visitarme. Lloré cada segundo mientras Migue le daba su primera onza de leche de tarro. La bajada de la leche se demoró más de una semana y media, y me convencí de que por alguna razón no estaba diseñada para amamantar, me arrepentí una y mil veces de haber operado los senos a los 18 años y me sentí derrotada.

Así a pesar de mis esfuerzos y los consejos de Lili, los primeros 2 meses hicimos lactancia mixta. Tome pastillas, hice extracción poderosa y me pegue a Joaquín hasta el cansancio. Pero al menos esta vez, en los controles de pediatría me felicitaron por el buen peso del bebé. Muchas veces estuve a punto de darme por vencida, pero en una conversación con Natalia Berrío sobre la confianza en mi misma me animé a dejar de extraerme y de complementarlo con fórmula. Por fin antes de que cumpliera 3 meses logré establecer la LME.

Hoy llevamos casi 4 meses de LME y me siento muy orgullosa! Me parece mágica, me hace sentir súper poderosa y me parece ideal que cada día se hable más del tema. Sin embargo siento que es un proceso en el que las mamás nos embarcamos llenas de ilusión, con muchas técnicas pero desconociendo lo difícil que es. Tenemos la imagen de los comerciales de la mamá feliz sentada en su mecedora, pero poco se habla de lo difícil que puede ser para algunas llegar a ese punto.

Estoy segura de que si habláramos más de los desafíos, el porcentaje de mamás que dejan de lactar antes de los 6 meses disminuiría. Por eso hoy les regalo 5 cosas que me hubiera gustado que me dijeran sobre la lactancia materna:

  •  Es mágica pero es muy demandante, te sentirás sola. Por eso es clave tener un sistema de apoyo grandísimo.
  • La alimentación de tu bebé es lo más importante, pero no es lo único en lo que debemos concentrarnos. Su sueño, desarrollo y TU salud mental también cuentan.
  • La leche materna es el mejor alimento para tu bebé, espero sea claro. Pero si por alguna razón debes complementarlo, no olvides que no le estás dando veneno. Si pudiste dar LME, ¡maravilloso! Pero no satanicemos la fórmula hay mamás a las que no nos queda de otra.
  • Ser la única responsable por la ganancia de peso de tu bebé puede volverse muy estresante. Habla de cómo te sientes con tu pareja, asesora de lactancia y familia.
  • ¡DISFRUTALA! Si confías en tu cuerpo, en tu bebé esta es una etapa mágica. Vívela cómo tal, y no dejes que se convierta en un tema de aumento de peso, agarre y postura.

¡Feliz semana mundial de la lactancia 2020!