CUANDO LA VIDA TE DA LIMONES...(Múnich por 1 día)

CUANDO LA VIDA TE DA LIMONES...(Múnich por 1 día)

Estoy 100% segura de que Leti no conoce la “zona de confort. No sólo porque tiene 3 años, sino porque en su día a día ella siempre está buscando nuevas aventuras. La curiosidad es su brújula y jamás duda cuando la oportunidad para hacer una pregunta o aprender algo nuevo se presenta.

El regreso de nuestras vacaciones de fin de año a Suecia fue todo un desafío. Lo fue para mí, porque Leti y Migue tienen la capacidad mágica de adaptarse a cualquier situación y además de ponerle la mejor actitud. En nuestro vuelo Copenhague -Múnich pasó de todo, salimos con 40 minutos de retraso, la pista se congeló y encima de todo el túnel para desembarcar se trabó.  Conclusión la hora y media que teníamos para tomar nuestra conexión a Colombia, se convirtieron en 30 minutos y perdimos nuestro vuelo.

Cuando a la frustración le sumamos, cansancio y estrés, el resultado es cero agradable. Y como dice Leti, en ese momento fallé. Tuve que sentarme 10 minutos alejada de todos a llorar, literalmente. Luego cuando ya asumí que no había absolutamente NADA que hacer, empecé a ver las cosas con otro color.

Si la vida te da limones (soy conciente de que es un limón poco amargo) y te quedas un día en Múnich con tu familia, no hay otra opción que hacer un recorrido exprés por la ciudad, jugar en la nieve que decidió no caer en Suecia, comer salchichas y tomarse un par de cervezas.

Creo que esta situación fue la primera lección del año y aunque al principio me supo amargo, logramos transformar el impase en una aventura. Era la primera vez que estábamos en Alemania, así que conocer la ciudad juntos usando un mapa de papel (no teníamos internet) y dejarnos sorprender fue genial.

Recorrimos 5 lugares que nos recomendaron, en un intento por absorber y disfrutar de Múnich al máximo. Lo único que llevamos fue el coche de Leti, las chaquetas que tuvimos que comprar para poder salir a la nieve y el tiquete de metro que compramos para el día. 

Estuvimos en la estación central Hauptbahnhof, la Karlplatz y Karlstor, la iglesia de San Miguel, la Catedral de nuestra señora de Múnich, el nuevo ayuntamiento y Carillón y nuestra última parada fue la cervecería Hofbräuhaus.  Parece mucho, pero para nuestra fortuna todo queda muy cerca y en menos de 6 horas ya estábamos montándonos en el metro de regreso al aeropuerto.

El lugar favorito de papá sin lugar a duda fue el Carrillón. Es de esos lugares que te dejan con la boca abierta con su majestuosidad. Para mi la iglesia de San Miguel Arcángel, un lugar precioso donde encendimos una velita por nuestra familia. ¿Y el lugar favorito de Leti? Le costó trabajo elegir entre caminar por la nieve, llevar el coche por la estación de metro o bailar con la banda de la cervecería, así que cuando le preguntamos por su parte favorita del viaje, dijo: Todo.

Empezamos el 2019 con pie derecho y me alegra muchísimo que el primer post del año sea éste. Nuestro viaje exprés por Múnich nos dejó un nuevo propósito: salir de la zona de confort. No solo cuando la vida nos obligue, sino por voluntad propia. ¿Qué tal si nos proponemos a arriesgarnos?