LOS TERRIBLES 2: EXPECTATIVA VS.REALIDAD

LOS TERRIBLES 2: EXPECTATIVA VS.REALIDAD

Una cosa es leer e investigar sobre los "terribles 2 " y una muy diferente es vivirlo con la pulga. Como todo en la vida de nuestros hijos, hay una explicación para ellos, pero más allá de porqué pasan, lo importante es tener en cuenta que son una etapa y que aunque a veces no parezca, la superaremos en algún punto. Hoy les quiero compartir las expectativas que teníamos sobre esta etapa y lo que en realidad ha sido, un proceso de aprendizaje y desafíos.

1. Son un mito o por lo menos no son tan terribles como los pintan VS. Son reales e inevitables

Les confieso que al principio creí que eran un mito, que se lo habían inventado los papás con hijos de carácter difícil, para justificar "malos" comportamientos. Eso claramente fue antes de ser mamá, ahora después de comerme esas palabra y haber leído bastante sobre el tema, no solo sé que son reales sino que son consecuencia del desarrollo de nuestros hijos. Muchas emociones en un cuerpo y cerebro que todavía no sabe controlarlos, son la fórmula para un berrinche perfecto.

Así que los que pensaban igual que yo ¡Ojo! Son reales y en mi experiencia, inevitables, así que además de respirar profundo, prepárense. Estoy convencida de que lo único que no se nos puede olvidar en ese momento en que nuestro hijo se pone a llorar en la mitad del centro comercial es que, la tarea más importante que tenemos como papás es darles a nuestros hijos la herramientas para aprender a manejar, experimentar y sobrepasar esta lluvia de emociones sin control. 

 

2. No la van a dar dan duro VS. Leti no fue la excepción a la regla

 No se si fue suerte de principiantes, pero en gran medida las transiciones que más miedo nos daban cuando estíbanos esperando a Leti, fueron mucho más fáciles de lo que pensábamos. Pasar la noche derecho, las vacunas, dejar la pupa y el pañal, requirieron trabajo pero no fueron una pesadilla. Así que en consecuencia, pensamos que los terribles 2 no serían la excepción.¡Grabe error! Leti es una niña con carácter fuerte, dice lo que quiere y lo que no, y muchas veces raya en la terquedad. Así que sus terribles 2 no han sido nada suaves. Hace pataleta, llora desconsoladamente por cosas aparentemente simples y se frustra seguido y todo esto pasa fracción de segundos. En una tarde puede recorres el arcoíris de emociones varias veces, lo que le gusta en la mañana en la tarde es su peor pesadilla. Así que lamento informales que es muy muy probable, que vivas esta aventura de los terribles 2 con tus hijos. 

3. Vamos a saber como manejarlos VS.  Tenemos que escoger batallas

Mamá preparada vale por 2. No eso no es cierto, una mamá nunca puede estar preparada del todo, porque cada niño es un universo y cada situación es diferente, y hasta que no estamos viviendo estas situaciones son logramos entenderlas. Así que no intenten planear como lidiar con estas pataletas, yo lo intenté y les cuento que fracase. Lo que hemos aprendido es a elegir nuestras batallas y conocer más a nuestra hija. Tenemos claro que hay algunas situaciones que son catalizadores, así que intentamos actuar y corregir cuando es algo realmente grabe.   Eso no quiere decir que deje que Leti llore, grite y patalee en todas partes ¡No! Significa que hacemos todo lo posible por evitarlas creando un habiente que sea amigable para ella, que nos aseguramos de que duerma lo necesario para que no esté irritable, y que le hablamos todo el tiempo de las muchas formas que hay para comunicarnos sin lagrimas . Y cuando  todo falla y la pataleta llega, estamos ahí para ella. Nada empeora más un berrinche de Leti, como intentar ignorarlo. 


4. Solo se manifiestan en pataletas descontroladas VS. Vienen en todas las formas y colores

Que tu hijo no se tire al suelo en la mitad del supermercado, no quiere decir que no está pasando por esta etapa. Su frustración no solo se manifiestas en llanto descontrolado, mucho niños   la expresan físicamente (pegando, mordiendo o rasguñando), otros cambian su comportamiento y se vuelven más toscos y otros por el contrario se vuelven más retraídos. Aunque las demás personas, que no son tan cercanas no puedan reconocerlo, nosotros sabemos perfectamente cuando Leti está actuando de manera diferente y hacemos lo posible por identificar que esta pasando.  

5. La gente iba a entender VS.  No nos importa lo que la gente piense

Siempre que veo a una mamá y a su peque en medio de una cursis, hago lo posible por no mirar, aunque la gente no se de cuenta, esas miradas y gestos, aunque sean de "comprensión" solo empeoran las situación. Más presión hay para la mamá y en consecuencia más presión para el niño. Antes decía, la gente tiene que entender que mi hija llore, tumbe algo o grite de emoción. Hoy tengo claro que no todo el mundo entiende, que siempre hay alguien que cree tener a formula perfecta para criar y que SIEMPRE hay alguien que no esta de acuerdo en la forma en que lidiamos con estas situaciones. 

Así que lo mejor que podemos hacer es ignorarlos, finalmente nadie conoce a nuestro hijo mejor que nosotros y por ende nadie es mejor para apoyarlos en estos momentos. Otra cosa que hemos aprendido en esta etapa es que la gente puede dar todos los consejos que quiera, pero lo que si nunca vamos a permitir es que si quiera intenten corregir a Leti. Ese rol es personal e intransferible, y solo mi esposo y mí nos corresponde hacerlo.

  

Espero que les guste este post y que nos cuenten  ¿Cómo les ha ido con esta etapa, en su nido? ¿Les pasó como a nosotros que fuimos un poco ingenuos con el tema?